The Known Universe by American Museum of Natural History
Ref: AMNHorg



Una de las industrias que más recursos invierte en Biotecnología es la industria alimentaria. Mediante biotecnología se elaboran alimentos, aditivos, colorantes, vitaminas, etc. Todo ello se produce por la acción de microorganismos sobre una materia prima. Los microorganismos más utilizados son las levaduras y las bacterias. Las levaduras más frecuentes pertenecen a los géneros Saccharomyces, Candida y Kluyveromyces. Las bacterias más representativas son de los géneros Lactobacillus, Streptococcus, Lactococcus y Acetobacter.

Resulta una verdad de Perogrullo que el ajedrecista genial, pero incapaz de enamorarse, y el "rey de las fiestas" que reprueba todos los exámenes exhiben dos "fórmulas" diferentes de inteligencia. Pero aunque desde hace tiempo los neurocientíficos imaginan esta función del cerebro más como un caleidoscopio de habilidades que como una capacidad única, lo cierto es que todavía carece de una definición precisa.
Primero les tomamos tests de inteligencia general, como los de matrices (en los que se les presentan, por ejemplo, un punto, dos puntos, tres puntos y se les pide que completen la secuencia) y otros que miden funciones ejecutivas, como la flexibilidad de pensamiento (la capacidad de adaptar la conducta a cambios ambientales), y de fluencia verbal (por ejemplo, decir todas las palabras que comiencen con una letra determinada) -detalla Roca-. Lo que vimos es que, si bien hubo diferencias entre los individuos con lesión y los controles, éstas podían explicarse por los cambios que tenían en la inteligencia fluida.Los científicos, entonces, decidieron avanzar otro casillero: se preguntaron si ocurriría lo mismo con otras funciones asociadas con el lóbulo frontal, como la capacidad de detectar estados emocionales.
Les tomamos a seis personas una segunda batería de tests que mide el rendimiento en la capacidades vinculadas con lo que se denomina «inteligencia social» -cuenta Roca-. Así pudimos probar que el lóbulo frontal tiene un área que sirve para manejarse en tareas de razonamiento lógico (la dorsolateral), pero que las funciones más relacionadas con la posibilidad de tener un plan de situación o de cambiar de perspectiva exceden la inteligencia general y dependen de otros circuitos ubicados en la parte anterior del lóbulo frontal.Concluye Manes: "Antes se pensaba que los elementos básicos eran tierra, agua, fuego y aire. La tabla periódica moderna define los elementos de manera diferente y ahora sabemos que es más adecuada. Lo mismo pasa con conceptos como «memoria», «atención», e «inteligencia». En el uso diario estos términos no están bien definidos, y por eso resulta difícil medirlos. Este trabajo es el primero en demostrar que la inteligencia general no explica la social y, además, abre nuevas vías para la rehabilitación cognitiva".