Bienvenidos en chino
Mobbing-acoso laboral-IRG
Mostrando entradas con la etiqueta Textura y Reología. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Textura y Reología. Mostrar todas las entradas

Reología de una Dispersión Sedimentación de Partículas en las Dispersiones Líquidas


Existe una gran variedad de productos que pueden clasificarse como dispersiones líquidas. Esto se debe a que las dispersiones acuosas tienen varias ventajas; por ejemplo un nivel de viscosidad más bajo en comparación con las soluciones de concentración de soluto, y a que el agua es más aceptable que los solventes orgánicos. Uno de los requerimientos más importantes para estos productos es que la fase dispersa permanezca estable y no sedimente durante varios meses o incluso durante años. Los fabricantes necesitan producir productos estables. Los productos inestables no solo resultan costosos para su manufactura, sino, como en el caso de los medicamentos, pueden resultar perjudiciales para el paciente.

Algunas de las pruebas de estabilidad que se realizan en la actualidad insumen períodos de prueba demasiado prolongados y aquellos ensayos de envejecimiento acelerado pueden no ser confiables. Si la prueba de estabilidad no es conducida de manera adecuada, se corre el riesgo de que el producto sea inestable. Por lo tanto, es imperioso contar con una herramienta rápida para el análisis de estabilidad de las dispersiones líquidas. Los expertos en reología y los científicos que trabajan con coloides han logrado un progreso considerable en la compresión de las relaciones entre la reología de las dispersiones liquidas, las soluciones de polímeros, los fluidos complejos y su físico química, estructura y morfología. Específicamente, los mayores avances se realizaron en establecer una relación entre la reología de las dispersiones y la velocidad de agregación de las partículas. A lo largo de los años se desarrollaron diversas teorías los modelos de flóculos, como Rouse, DLVO para coloides de carga estabilizada y la ecuación de Poisson-Boltzmann et al.. En el mejor de los casos, estas teorías son semi cuantitativas, debido a sus supuestos simplificados. Para obtener mayor información, vea las referencias [1-5].

Los experimentalistas se beneficiaron con estas teorías debido a que las mismas colaboran en el diseño de las pruebas reológicas adecuadas, y en el análisis de los resultados. Lo más revelador es que las dispersiones líquidas son formaciones complejas de partículas, llamadas flóculos, atraídas por las fuerzas van der Waal más cercanas y las interacciones hidrodinámicas. Las dispersiones son fluidos reológicamente complejos que combinan los comportamientos viscosos y elásticos, que pueden ser descriptos por un espectro viscoelástico – un barrido de frecuencia oscilatoria. Un espectro completo debe cubrir todos los tiempos de relajación, de modo tal que la dependencia de frecuencia de las funciones del material, el almacenamiento y los módulos de pérdida, se extiendan hasta las regiones de "plateau", terminal del espectro. Las mediciones de velocidad regular de cizallamiento también son de gran valor para determinar la hidrodinámica de las dispersiones.

La estabilidad de la dispersión de una partícula dependerá del equilibrio entre las fuerzas de atracción y repulsión que experimentan cuando se aproximan entre sí. Para mantener la estabilidad de la dispersión, deben dominar las fuerzas repulsivas. Los técnicos usan varias aproximaciones para estabilizar las partículas dispersas en líquidos. Los métodos más comunes para estabilizar partículas en suspensiones acuosas son las estructuras de red, electroestáticas y estiáricas. Recientemente, se realizaron informes que indican que la incorporación de nanopartículas en los coloides mejora la estabilidad. [6].

La estabilización electroestática afecta las interacciones de la partícula debido a la distribución de las especies cargadas en el sistema y puede estar influenciada por varios factores tales como el pH y/o la concentración y el tipo de electrolito presente. Estas variables influyen fuertemente en las propiedades reológicas de las dispersiones y en la estabilidad. Un balance apropiado de las fuerzas de atracción y repulsión es el método primario para lograr una suspensión estable.

La interacción electroestática entre las partículas coloidales está directamente relacionada al potencial zeta de la muestra. La magnitud del valor del potencial zeta es una indicación de la fuerza repulsiva electroestática presente y puede utilizarse para predecir la estabilidad a largo plazo del producto. [7]. El efecto del pH o de la fuerza iónica del medio o la concentración de un aditivo en el potencial zeta y la reología de la muestra pueden brindar información para maximizar la estabilidad de una formulación. Para que la reología experimental juegue un papel significativo en la predicción de la estabilidad de una dispersión de partículas en un medio líquido, la técnica de medición debe ser sensible a diferencias viscoelásticas extremadamente pequeñas o cambios fisicoquímicos y estructurales de la dispersión. Esto permite la efectiva investigación de la muestra en reposo.

Fase experimental y discusión de resultados
En este artículo analizaremos un estudio en dos dispersiones muy similares, que denominaremos muestra A y muestra B. La muestra A sedimenta mas rápidamente que la muestra B, pero ambas sedimentan tan lentamente que habrá que esperar varios meses para observar alguna diferencia en la vida de estante. El objetivo de este artículo es mostrar de qué manera la reología puede probar e identificar las diferencias de estabilidad.

Ambas muestras son coloides de carga estabilizada con 25wt. % de partículas dispersas, a las que se le realizaron las siguientes mediciones: barridos de tiempo de frecuencia simple oscilatoria, barridos de amplitud y barridos de frecuencia en un rango de temperatura de 5 a 35°C. Finalmente, las curvas maestras están preparadas para extender el módulo de almacenamiento (G'∞) a la región plana de sus espectros viscoelásticos. Para poder analizar la estabilidad de la dispersión es crítico extender la región de alta frecuencia mas allá del límite superior típico de un reómetro rotacional (ver también Lionberger y Russel [8] y Shikata y Pearson [9]). Más adelante analizaremos este tema con mayor profundidad. Para generar curvas maestras es importante que no cambie la fase de la muestra dentro del rango de temperatura de medición. Para la identificación se debe inspeccionar la curva maestra y asegurar que el factor de cambio funcione igual de bien tanto en el almacenamiento como en los módulos de pérdida.

La primera prueba a realizar en una muestra desconocida es el barrido de tiempo de frecuencia simple oscilatoria, para determinar el tiempo que la muestra necesita para alcanzar y mantener la estabilidad. Este tiempo, permitirá la reconstrucción de la estructura posible a partir de la carga de la muestra e indicará cualquier efecto de la evaporación apreciable del solvente. En las muestras A y B tardó tres minutos en alcanzar un valor G' constante. Si la muestra no logra un valor estable no debería realizarse ninguna otra prueba. El siguiente ensayo es el barrido de amplitud. El propósito de este ensayo es determinar la región viscoelástica lineal (la cantidad de muestra que puede tensarse sin modificaciones en su estructura). La tensión donde G' comienza a disminuir es la tensión crítica. Si la estructura intrínseca de una muestra debe ser medida a través de la reología, la prueba debe llevarse a cabo por debajo de esta tensión crítica. Se realizaron una serie de barridos de amplitud con rangos de temperatura de 5 a 35°C y frecuencias de 1 a 50Hz.

La Figura 1 muestra los barridos de amplitud de ambas muestras probadas a 25°C y 1Hz. La tensión crítica es 0.22 unidades de tensión para ambas muestras. Se observan diferencias muy leves en las funciones del material, el almacenamiento y el módulo de pérdida. El siguiente es el barrido de frecuencia. Esta prueba es de fundamental interés porque G' está directamente relacionada con las fuerzas inter -particulares. A partir de la teoría desarrollada por Bergenholtz et al [10], la relación entre el módulo de región plana de alta frecuencia y el potencial de interacción está dada por la formula Zwanzig y Mountain [11].

La siguiente ecuación relaciona el modulo de almacenamiento de frecuencia alta, G'∞, con la interacción del potencial entre las partículas:


donde a es el radio de la partícula, Ф es la fracción de volumen de las partículas, g(r) es la función de distribución radial y ψ(r) es el potencial de interacción entre las partículas. El módulo de almacenamiento refleja el potencial de interacción entre las partículas, cuando la escala de tiempo de los tiempos de relajación de movimiento Browniano de las partículas es prolongada, en comparación con la escala de tiempo de frecuencia; en términos más simples cuando es un número Deborah alto. Por lo tanto, para predecir una dispersión más estable hace falta un valor G' elevado a frecuencias altas (por encima de 100 Hz).


Los barridos de frecuencia en cada temperatura fueron realizados a una tensión de 0.1 unidades para continuar dentro de una región viscoelástica lineal. El objetivo de esta prueba es determinar las características de relajación de las unidades de flujo, partículas y flóculos, como así también sus interacciones complejas.


En la Figura 2 se observa una comparación de la dependencia de la frecuencia de las funciones de los materiales para las muestras A y B. Estos gráficos son idénticos a 25°C. Las funciones viscoelásticas están dominadas por la reología de las unidades de fluidez de flóculos discretos. Los módulos de pérdida y de almacenamiento (G' y G'' respectivamente) se aproximan a una pendiente limitante sobre una escala doble logarítmica, definiendo la región final. Estamos frente a una excepción cuando los flóculos se asocian formando una estructura de red, y en ese caso G' se estanca a frecuencias decrecientes.


Para las muestras A y B es necesario llevar a cabo pruebas que revelen las interacciones entre flóculos. Estos resultados se encuentran en la región plana del espectro viscoelástico donde las relajaciones Brownianas disminuyen. En el caso de las unidades de flóculos sujetas a frecuencias bajas, la auto difusión originada por el movimiento de traslación Browniana, domina y previene un desorden ocasionado por los planos de corte. Es comprensible que la escala de tiempo para ordenar el estado de reposo de las unidades de fluidez sea de milisegundos o menor en el caso de las dispersiones acuosas de baja viscosidad. Por lo tanto, para determinar el efecto neto de las fuerzas de atracción y repulsión es necesario determinar el valor de los módulos de almacenamiento en la región Plana de alta frecuencia (en el rango de 200Hz para estas muestras). El único modo de lograrlo es con un algoritmo de superposición de tiempo y temperatura para calcular las curvas maestras para las dos muestras, A y B.

Los cambios horizontales de los datos de frecuencia y temperatura a 35°C, como temperatura de referencia revelan el motivo clave por el cual la fase dispersa de la muestra A sedimenta con mayor rapidez que en la muestra B.


La Figura 3 muestra la curva maestra para la muestra B, y la Tabla 1 presenta los datos comparativos.¡Observe un Error!
  • Fuente de Referencia no encontrada
  • que los datos de frecuencia baja son casi idénticos para las muestras A y B.
A medida que la frecuencia aumenta, se presentan diferencias mayores en los módulos de almacenamiento. A 200Hz los módulos de almacenamiento G' de la muestra B son de 48.59Pa y en la muestra A son de 39.97Pa. Esto significa que la muestra B tiene una carga de potencia de interacción de mayor efectividad que la muestra A, a partir de la fórmula Zwanzig y Mountain.


Las mediciones del barrido de tasa estable también fueron llevadas a cabo, como se muestra en la Figura 3. El comportamiento de las dos muestras es prácticamente el mismo a lo largo de casi la totalidad del rango de velocidad de cizallamiento de 0.1 a 500s-1. La relación Cox-Mertz (velocidad de cizallamiento relacionada con frecuencia oscilatoria) no necesariamente contiene las dispersiones porque los campos de cizallamiento regular y oscilatorio no tienen la misma estructura de unidad de fluidez.

Conclusiones
La reología experimental puede identificar rápidamente las funciones materiales importantes que controlan la estabilidad de las dispersiones líquidas siempre que el espectro viscoelástico cubra la región de plana de alta frecuencia. Para lograrlo deben producirse curvas maestras válidas. Para asegurar la validez de los análisis, es necesario realizar todas las mediciones en la región viscoelástica lineal en un nivel que este bien por debajo de la tensión critica.

Referencias:

1. Firth, A.B. and Hunter, R.J., Journal of Colloid and Interface Science, Vol. 57, No.2, 248 (1976).
2. Van der Vorst, B. and coworkers, Rheol. Acta, Vol. 34, 274 (1995).
3. Behrens, S.H., Langmuir 2000, Vol.16, 2566 (1999).
4. Mewis, J., Advances in Colloid and Interface Science, Vol. 6, 173 (1976).
5. Russel, W.B., J. Rheology, Vol. 24, No.3, 287 (1980).
6. Tohver, V. and coworkers, http://www.pnas.org/cgi/doi/10.1073/pnas.1510630987.
7. Puede encontrar más información sobre la medición y el uso del potencial zeta en http://www.malvern.com/
8. Lionberger, R.A., and Russel, W.B., J. Rheology, Vol. 38, 1885 (1994).

Malvern Instruments Ltd
Enigma Business Park • Grovewood Road • Malvern • Worcestershire • UK • WR14 1XZ • Tel: +44 (0)1684 892456 • Fax: +44 (0)1684 892789

Malvern Instruments Worldwide
Centros de Ventas y Servicio técnico en más de 50 países, para obtener más informacion visite:
www.malvern.com/contact


Para mayor información:
C.A.S. Instrumental S.R.L.
Iberá 2990, Buenos Aires, Argentina
Teléfono: (54-11) 4544-4011/2037 / 4546-2200
consultas@cas-instrumental.com.ar
www.cas-instrumental.com.ar

Reología de los Alimentos Victor Adrián López Esparza

Reología para comprender el comportamiento de los alimentos
Steve Carrington

Reología en los alimentos

La industria de los alimentos ofrece una gama de productos más diversa que cualquier otra, y para una base de clientes extremadamente exigente.

Típicamente, los productos requieren de un procesamiento y una manipulación cuidadosos. El rendimiento en términos de variables como la extensibilidad, la estabilidad, la tasa de disolución y los parámetros sensoriales como el sabor, la sensación en boca y el aspecto son claves. La elevada calidad también es fundamental y el desarrollo de producto es un proceso continuo.

Por lo general, los comestibles son dispersiones concentradas de partículas sólidas en un medio líquido o emulsiones y presentan un comportamiento que puede ser complejo y difícil de racionalizar. En este artículo, se exploran las formas en las cuales las mediciones reológicas pueden ayudar a los procesadores de alimentos a entender el comportamiento del producto y tratar el control de calidad (QC por sus siglas en Inglés), la calidad del producto y las cuestiones de procesamiento. Se definen las propiedades reológicas, y se ilustran los métodos de mediciones expuestos como así también la relevancia de la información producida con referencia a los ejemplos industriales. El artículo se centra en el uso de los reómetros rotativos.

¿Por qué medir las propiedades reológicas?
La reología es el estudio de la forma en la cual los materiales fluyen y se deforman cuando están sujetos a fuerzas externas. Por lo tanto, las propiedades reológicas como la viscosidad, la viscoelasticidad y el límite de fluencia cuantifican aspectos del comportamiento de los comestibles.

Control de calidad (QC) y desarrollo de producto
Muchos aspectos del rendimiento de los productos, incluyendo algunas variables sensoriales, pueden ser directamente correlacionados con las propiedades reológicas. Los mismos son medibles y pueden utilizarse para cuantificar el rendimiento del producto para el control de calidad (QC) o para aplicaciones relacionadas con el desarrollo de productos. Por ejemplo, la información reológica puede utilizarse para predecir propiedades como la sensación en boca o la tendencia de un material a pegarse en el paladar (una propiedad viscoelástica), la estabilidad de almacenamiento y la extensibilidad.

En algunos casos, los estudios reológicos pueden, por lo tanto, utilizarse para complementar o reemplazar, paneles de degustación que requieren mucho tiempo o regímenes de prueba más complejos.

Además, la capacidad de estudiar sistemáticamente el impacto de los aditivos o los componentes del producto sobre un aspecto particular del rendimiento, optimiza el proceso de desarrollo del producto. En resumen, los análisis reológicos pueden ser una manera rentable de verificar la consistencia del producto, para el control de calidad (QC) y/o una herramienta útil para acelerar el desarrollo del producto.

Diseño del proceso
La información sobre la viscosidad se utiliza como rutina en el diseño de muchos artículos del equipamiento de proceso, incluyendo agitadores, tuberías, bombas e intercambiadores de calor, por lo tanto es necesario contar con valores apropiados para el diseño de cualquier equipamiento de proceso. La comprensión de las propiedades reológicas también puede ayudar a los ingenieros en la evaluación de otros aspectos del diseño de proceso, y a determinar cómo se comportarán los productos nuevos en comparación con los materiales existentes.

Definición de las propiedades básicas
Para comprender la importancia de la información reológica, es necesario entender el significado de los términos básicos.

Esfuerzo de Cizalla
El esfuerzo de cizalla es una medición de la cantidad de fuerza aplicada a la muestra y se define como fuerza dividida por el área sobre la cual está siendo aplicada (ver figura 1):

Esfuerzo de cizalla ( )= fuerza/área = F/A


Deformación por cizalla
La aplicación del esfuerzo de cizalla induce a una deformación que es cuantificada con el término deformación por cizalla. Se define como la extensión de la deformación dividida por la altura o espesor de la muestra:

Deformación por cizalla ( )= deformación/altura

Velocidad de deformación en cizalla
Para definir la velocidad de deformación en cizalla el esfuerzo debe estar en crecimiento continuo. Es la velocidad del cambio del esfuerzo con el tiempo.

Velocidad de deformación en cizalla ( )= cambio en esfuerzo/cambio en tiempo= dy/dt

La velocidad de deformación en cizalla a la cual un material está sujeto puede variar drásticamente según la forma en la cual esté siendo utilizado. Por ejemplo, una muestra almacenada en un estante está sujeta a velocidades de deformación en cizalla muy bajas en comparación con una que está siendo agitada o mezclada.

Viscosidad
La viscosidad es una medición de la resistencia del líquido a fluir, por eso es tan importante para el diseño del proceso. Se la define como el esfuerzo de cizalla dividido por la velocidad de deformación en cizalla. Los fluidos que se deforman con relativa facilidad tienen una viscosidad baja y son relativamente móviles; los fluidos con una viscosidad alta son relativamente inmóviles.

Viscosidad de cizalla ( ) = esfuerzo de cizalla/velocidad de deformación en cizalla

La viscosidad está influenciada por la estructura molecular, la presión, el tiempo y la temperatura. Un buen control de la temperatura es fundamental para una medida exacta de la viscosidad. La velocidad de deformación en cizalla también influye en la viscosidad. Los fluidos se definen como newtonianos si su viscosidad no cambia con la velocidad de deformación en cizalla (ver figura 2). Sin embargo, con frecuencia son no-newtonianos y muchos son fluidificados por cizalla – a mayor velocidad de deformación en cizalla aplicada, más baja es la viscosidad. En la práctica, esto se traduce como una resistencia desproporcionadamente elevada a fluir cuando, por ejemplo, el material es batido muy lentamente. De manera inversa, los materiales pueden espesarse por efecto cizalla pero no es tan común.

Medición de los datos reológicos
Los reómetros rotativos (ver figura 3) son una forma efectiva de medir los términos antes mencionados para caracterizar la reología del material. Con este tipo de reómetro la muestra suele estar ubicada entre un cono y una placa, y está sujeta a un esfuerzo de corte a través de la rotación del cono. Las geometrías de medición alternativas incluyen placas paralelas, sistemas de cilindros concéntricos (vaso y cilindro) o geometrías de placas. Los mejores instrumentos de este tipo tienen:
  • Control preciso de la temperatura
  • Una apertura estrecha y controlada con un tamaño bien definido entre las dos superficies para determinar con precisión la velocidad de deformación en cizalla
  • Cojinetes de aire para permitir la caracterización de los fluidos de baja viscosidad
  • Control de velocidad y medición en un rango muy amplio para maximizar el rango de medición de la velocidad de deformación en cizalla
  • Capacidad para aplicar cizallamiento bidireccional y llevar a cabo experimentos oscilatorios/dinámicos.
Los reómetros rotativos pueden aplicar fuerza a una muestra de diferentes maneras. El esfuerzo puede controlarse, posibilitando un esfuerzo de cizalla progresivo y continuo, o la realización de experimentos de oscilación controlada. De manera alternativa, la tensión puede controlarse, para permitir una velocidad de deformación en cizalla continua o la realización de experimentos de oscilación controlados. La operación en un modo de cizallamiento continuo y regular (con control de velocidad o de esfuerzo) es la manera más adecuada para generar información de ingeniería de proceso y estudiar de qué manera el comportamiento del material varía con el tiempo y las fuerzas aplicadas. Las pruebas oscilatorias permiten el estudio de la naturaleza viscoelástica de un alimento.


Utilizando la información reológica para resolver problemas prácticos
Para maximizar la relevancia de los estudios reológicos, los experimentos deben estar diseñados de modo tal que aseguren la predicción del parámetro de desempeño del caso y simulen comportamiento durante un proceso particular. En los siguientes ejemplos, se detallan estudios de diferentes alimentos, llevados a cabo con un reómetro Bohlin Gemini, para ilustrar la aplicación práctica de la información reológica.

Prediciendo el comportamiento de sedimentación de la cebada de naranja
Las partículas suspendidas en concentrado de agua de cebada sabor naranja tienden a sedimentarse bajo los efectos de la gravedad, algo que hace que el producto no resulte tan atractivo para los consumidores. Las partículas más grandes resultantes de una falla en el procesamiento, o de la floculación durante el almacenamiento, tienen una tendencia mayor a la sedimentación ya que, a mayor tamaño (y peso) de la partícula, mayor es el efecto de la gravedad. Para asegurar la calidad del producto, es necesaria la realización de una evaluación de rutina del comportamiento de sedimentación. Durante el almacenamiento, cuando transcurre la sedimentación, el líquido estará sujeto a esfuerzos de cizalla (gravitacionales) muy bajos.

Se midieron las viscosidades de dos muestras de concentrado de agua de cebada sabor naranja utilizando un reómetro de esfuerzo controlado, a esfuerzos diseñados para estimular las fuerzas gravitacionales.
Para acceder a estos esfuerzos tan bajos se utilizó una geometría de doble cilindro concéntrico. Se calculó la viscosidad siguiendo la aplicación de un esfuerzo de cizalla conocido sobre la muestra y la medición de la velocidad de deformación en cizalla de equilibrio resultante.

El esfuerzo aplicado fue incrementado de manera escalonada (posibilitando el equilibrio de flujo en cada esfuerzo) y se produjo la información que puede observarse en las figuras 4 y 5.

La muestra (a) tiene claramente una viscosidad más elevada en condiciones de esfuerzo de cizalla bajo, que la muestra (b). Como ya mencionamos anteriormente, la viscosidad es la resistencia a fluir. Por lo tanto, esta viscosidad más elevada debería traducirse en una tasa de sedimentación más baja. Los resultados indican que la muestra (a) tiene menos posibilidades de sedimentar durante el almacenamiento que la muestra (b). Vale la pena observar que las viscosidades convergen a velocidades de deformación en cizalla más altas, y esto indica que solamente las mediciones a velocidades de deformación y esfuerzos de cizalla bajos resaltarían esta diferencia.

Comparando los esfuerzos de fluencia de diferentes fórmulas de mayonesa
Las mayonesas de bajas calorías por lo general tienen más agua que las fórmulas de mayonesas comunes. Las emulsiones de aceite en agua resultantes del producto de bajas calorías requieren de mayores concentraciones de estabilizadores agregados. El efecto de este cambio en la fórmula sobre el aspecto del producto y la procesabilidad puede investigarse comparando los esfuerzos de fluencia. Algunos materiales aparentemente no fluyen cuando están sujetos a fuerzas muy bajas pero comienzan a moverse cuando se aplica una cierta cantidad de esfuerzo. Por ejemplo, la estructura de un gel, comienza a agrietarse cuando se excede un esfuerzo de cizalla determinado y el material se torna más fluido. El punto en el cual sucede esto se conoce como esfuerzo de fluencia.

El esfuerzo de fluencia es un valor importante porque es un indicador de aspectos específicos del comportamiento del producto. Por ejemplo, una mayonesa con un esfuerzo de fluencia elevado tiene más estructura y el consumidor la percibirá como más espesa y cremosa que un producto de esfuerzo de fluencia bajo que se verá poco espeso y acuoso. Como la estructura se agrieta a cizallamientos más altos – como las velocidades de deformación en cizalla asociadas con la masticación – la muestra se verá espesa en el pote pero la sensación en la boca será fluida, agradable y no muy espesa.

Desde el punto de vista de la ingeniería de proceso, los productos con un esfuerzo de fluencia elevado tendrán un grado relativamente alto de inercia, y esto tiene un impacto sobre el tamaño de la bomba requerida para la puesta en marcha.

Hay varios métodos para medir el esfuerzo de fluencia, pero con un reómetro de esfuerzo controlado, se puede acceder directamente al esfuerzo, posibilitando la medición directa del esfuerzo de fluencia. Las "viscosidades instantáneas" (la relación instantánea/estado no estacionario del esfuerzo de cizalla sobre la velocidad de deformación en cizalla) se calculan a partir de los datos. Al confrontarlos con el esfuerzo aplicado, muestran un repentino descenso en la viscosidad en el punto donde el material fluye. El esfuerzo en este punto es el esfuerzo de fluencia. La Figura 6 muestra la viscosidad instantánea – trazos de esfuerzos de cizalla para las muestras de mayonesa antes mencionadas.

El esfuerzo de fluencia es identificado fácilmente a partir de estos gráficos como el esfuerzo en el cual la viscosidad instantánea llega al máximo. La información muestra que el esfuerzo de fluencia de la versión bajas calorías (con un mayor contenido de agua) es más elevado, y esto indica que es una emulsión más estable o estructurada.

Investigando el comportamiento viscoelástico de las cremas de margarina
Los materiales viscoelásticos presentan un comportamiento diferente a través de los distintos periodos de tiempo. Silly Putty (masa de plastilina que rebota) es un buen ejemplo. Silly Putty rebota al caer, comportándose como un sólido o mostrando un comportamiento elástico en este hecho de escala de tiempo baja/alta frecuencia. Sin embargo, si se lo deja sobre una mesa fluye lentamente, mostrando un comportamiento viscoso o similar al de un líquido, durante este episodio de escala de tiempo alta/baja frecuencia. Para investigar la viscoelasticidad de un material, se llevan a cabo experimentos oscilatorios o dinámicos. En vez de someter a la muestra a un esfuerzo rotativo continuo, se aplica un esfuerzo sinusoidal y se miden la tensión sinusoidal resultante y el retraso de fase que acompaña. La frecuencia de la señal de entrada varía durante el experimento para dar un espectro de huella digital para el material. El comportamiento dependiente de la frecuencia del producto puede traducirse directamente en información acerca de la forma en la cual se comportará durante distintos periodos de tiempo, ya que las frecuencias bajas se correlacionan con tiempos prolongados y viceversa.

El esfuerzo de fluencia es un valor importante porque es indicativo de aspectos específicos del comportamiento del producto. La Figura 7 muestra valores para dos funciones de viscoelasticidad, una relacionada con la naturaleza elástica del material (línea continua) y la otra con el comportamiento viscoso (línea punteada), medidos para dos cremas de margarina diferentes. A frecuencias bajas, las funciones son relevantes para la forma en la cual el material se comportará a lo largo de periodos largos cuando está almacenado. Un problema potencial con las cremas de margarina (emulsiones de agua en aceite) es que puede separarse después de un tiempo: un fenómeno conocido como sinéresis. La probabilidad de que una crema exhiba sinéresis puede predecirse a partir de los datos de viscoelasticidad comparando el valor de los módulos de almacenamiento G' (que describe un comportamiento elástico) y el módulo de pérdida G'' (que describe el comportamiento viscoso). Para evitar la sinéresis, el módulo de almacenamiento debe ser similar o más grande que el módulo de pérdida. Si el modulo de almacenamiento es mucho más pequeño que el modulo viscoso, el material se va a comportar más como un líquido, y habrá menos estructura en la muestra para prevenir la sinéresis.

A frecuencias bajas (relacionadas con escalas de tiempo extensas) este es el caso de la muestra (a) pero no de la muestra (b). Por lo tanto lo esperable es que la muestra (a) sea más estable: un resultado confirmado en otras pruebas.

La información a frecuencias más altas es más relevante para el comportamiento de la crema en escalas de tiempo cortas, como en el proceso de propagación. Para una buena capacidad de propagación, una muestra debería tener un modulo de almacenamiento grande en comparación con el módulo de pérdida. Esto indicaría una estructura considerable – algo sobre lo cual propagarse. Con una muestra viscosamente dominada (módulo de pérdida elevada), el material simplemente se desplomaría en vez de propagarse. La muestra (a) muestra un componente de modulo de almacenamiento más elevado que la muestra (b) a las frecuencias más elevadas relevantes y puede por lo tanto predecirse que tendrán propiedades de propagación superiores.

Conclusiones
Es evidente a partir de los estudios antes descriptos que los datos reológicos pueden facilitar la comprensión del desempeño del producto, como así también proporcionar datos para el diseño de proceso. Por lo tanto, la reología es una herramienta útil para los procesadores de alimentos que busquen acelerar y optimizar el proceso de desarrollo del producto y una opción relativamente simple para una gama de aplicaciones de Control de Calidad.

Steve Carrington
Gerente de Producto de Sistemas de Reología - Malvern Instruments Ltd
www.malvern.co.uk

Para mayor información:
C.A.S. Instrumental S.R.L.
Iberá 2990, Buenos Aires, Argentina
Teléfono: (54-11) 4544-4011/2037 / 4546-2200
consultas@cas-instrumental.com.ar
www.cas-instrumental.com.ar

Perfil de Textura Instrumental (TPA) Textura y Reología
Dra. Mª J. H. Lucas©


Con la idea de correlacionar más las medidas instrumentales al comprimir una muestra con la propia masticación, se introdujo en los años 60 el perfil de textura instrumental21 (TPA, Texture Profile Analysis). Consiste en comprimir (alrededor de un 20%) dos veces consecutivas (sin llegar a romper) una muestra pequeña, simulando dos bocados, y registrar una curva de la fuerza empleada en función del tiempo, o la distancia, ya que se suele comprimir a velocidad constante.
En la figura inicial, podéis ver una curva típica resultado de este ensayo y los distintos parámetros que se obtienen de ella, explicados en la siguiente tabla.

Parámetros - Tabla
Ese pico que aparece antes de alcanzar la deformación seleccionada no se ve siempre; para muchos productos no existe. No suele darse en los geles de hidrocoloides, pero sí en frutas, por ejemplo. A continuación podéis ver un ejemplo de un TPA realizado en uno de los geles de hidrocoloides con fresa y azúcar que os expliqué en el ensayo de compresión.
TPA
Además de la fuerza máxima en el primer pico, que se llama dureza, a partir de la geometría de la curva se obtienen los parámetros explicados en la anterior tabla.

Os adjunto también los resultados para la cohesividad y la adhesividad en función de la cantidad de pulpa. Nos preocupaba ver cómo afectaba la cantidad de pulpa a la textura de los geles y la posible interacción con la cantidad de hidrocoloide. Si recordáis, en el caso anterior, la deformación y el esfuerzo en la ruptura no variaban realmente a partir de 40% de pulpa. Lógicamente, el parámetro dureza (fuerza en la pequeña compresión) daba información parecida a la fuerza máxima en la ruptura.

Sin embargo, otros parámetros del TPA sí indicaban una mayor influencia de la pulpa (corroborado por el análisis estadístico posterior), lo cual nos dejó más tranquilos, porque cuando te comías las barritas de fresa (que estaban muy buenas, por cierto). ¡Vaya si se notaba la diferencia de cantidad de pulpa! No sólo en el sabor, sino también en la "textura" en la boca.
Cohesividad - Adhesividad

Ver también:
I | II | III | IV | V | VI | VII | VIII | IX | X | XI | XII | XIII | XIV | XV | XVI | XVII | XVIII | XIX | XX | XXI | XXII | XXIII

Texturómetros Universales Textura y Reología
Dra. Mª J. H. Lucas©

Texturómetros

Estos aparatos son instrumentos desarrollados para medir el comportamiento mecánico de los alimentos sólidos. Aunque tengan características diferentes, tienen en común dos puntos importantes:

  • Pueden llevar a cabo diferentes tipos de ensayos con un mismo equipo básico, adaptando células de medida de diferente geometría, de manera que pueden llevarse a cabo prácticamente todos los ensayos comentados anteriormente
  • Permiten registrar la variación de la resistencia que opone el alimento a la fuerza aplicada, y obtener así más información que con una medida puntual.
Ejemplos de estos equipos son los conocidos Instron y TA-TX2 que vemos en las fotos iniciales.

Accesorios texturómetro TA-TX2

Según el tipo de instrumento, el sistema motor puede ser de tipo mecánico, hidráulico o electromecánico. En la mayoría de ellos el movimiento de aplicación de la fuerza es lineal y se consigue una velocidad constante de deformación de la muestra. En cuanto a los sistemas de medida y de registro de respuesta, conviene disponer de sistemas de adquisición de datos de alta velocidad, cuestión que hoy en día se resuelve con ordenadores acoplados al aparato.

Ver también:
I | II | III | IV | V | VI | VII | VIII | IX | X | XI | XII | XIII | XIV | XV | XVI | XVII | XVIII | XIX | XX | XXI | XXII

Equipo de Medida de Masas Textura y Reología
Dra. Mª J. H. Lucas©

Alveógrafo

La masa (combinación de harina de cereales, normalmente trigo, agua, levadura, sal y otros ingredientes) es quizás uno de los materiales más complejos de la reología alimentaria. Por eso se han desarrollado muchos instrumentos empíricos para su evaluación.

Los instrumentos se dividen en dos grandes grupos: los que miden la potencia necesaria en el proceso de mezclado para formar la masa (farinógrafo, mixógrafo) y los que someten la masa preparada a una deformación extensional (extensiógrafo, alveógrafo). Con estos equipos se determinan diversos parámetros que, de forma empírica, permiten cuantificar la calidad de la harina y de las masas elaboradas con ésta, y así prever su comportamiento en los procesos industriales de amasado y horneado.FarinógrafoSi bien los resultados que proporcionan estos equipos no se correlacionan con magnitudes reológicas explicadas en este tema, son de gran utilidad práctica e incluso existen normas internacionales que describen estos métodos de análisis.

•Ver también:
I | II | III | IV | V | VI | VII | VIII | IX | X | XI | XII | XIII | XIV | XV | XVI | XVII | XVIII | XIX | XX | XXI

Instrumentos de cizallamiento, de corte,
de extrusión o de compresión Textura y Reología por Dra. Mª J. H. Lucas©

Fibrómetro

Existen diferentes aparatos que miden la fuerza necesaria para cizallar los alimentos con una o varias láminas, que miden la resistencia al corte con una hoja fina o un alambre, que miden la resistencia a extruirse por un orificio o la resistencia a la compresión. Entre ellos está el tenderómetro Martin para guisantes, el fibrómetro de Wilder para espárragos o el compresímetro Baker para pan, por ejemplo.


En la actualidad, todos estos instrumentos se pueden reproducir en un texturómetro aplicando la célula de medida correspondiente.
Texturómetro
Con este texturómetro es posible realizar una gran cantidad de pruebas haciendo uso de diferentes accesorios y obtener una gran variedad de parámetros físicos, entre ellos: suavidad, dureza, fuerza de corte/ruptura, adhesividad, elasticidad, pegajosidad, fracturabilidad, masticabilidad, gomosidad, firmeza, consistencia, compresibilidad, etc.

En particular, este instrumento se diseñó para simular la acción de masticar de la boca humana.

•Ver también:
I | II | III | IV | V | VI | VII | VIII | IX | X | XI | XII | XIII | XIV | XV | XVI | XVII | XVIII | XIX | XX

Medida Instrumental de la Textura Métodos Empíricos
por Dra. Mª Jesús Hernández Lucas©

La industria alimentaria utiliza muchos instrumentos empíricos para medir el comportamiento reológico de productos alimenticios. Estos aparatos no se usan para determinar propiedades reológicas fundamentales, pero sus resultados pueden aplicarse en el control de calidad, en la correlación con datos sensoriales, o incluso pueden servir como estándares oficiales de identificación. La cuestión es que muchos alimentos son tan complejos que no es práctico, y en muchos casos no es posible, medir sus propiedades reológicas fundamentales. Existen instrumentos que miden la resistencia al corte, a la penetración, a la compresión... y otros que pueden intercambiar diferentes piezas y medir el comportamiento mecánico en varios casos: texturómetros universales.

Comentaré brevemente algunos de ellos, que puedan tener relación con productos en los que se utilicen hidrocoloides.

Penetrómetros
Son los instrumentos más antiguos diseñados para medir una característica mecánica relacionada con la firmeza, dureza o rigidez de un producto. En concreto, miden la resistencia que opone un alimento a que una pieza determinada penetre en él. La pieza que se introduce puede ser cilíndrica (clásico penetrómetro para frutas, foto inicial izquierda) o cónica (por ejemplo para medir grasas sólidas, foto inicial derecha).

Consistómetros

Consistómetro de Adams
Mide el flujo, debido a la gravedad, sobre un plato horizontal de vidrio, metal o aluminio, de un volumen fijo de muestra puesta en el centro (recorrido de círculos concéntricos en un periodo fijo de tiempo).

Consistómetro Bostwick
Se mide la distancia que recorre una cantidad fija de producto por un canal de dimensiones preestablecidas durante un determinado tiempo.

La medida se expresa en centímetros y representa la inversa de la consistencia del producto. Se utiliza para concentrados de tomate, mermeladas o masas panarias.

Viscoamilógrafo Brabender20
Diseñado para evaluar el comportamiento de los almidones durante la cocción y posterior enfriamiento. Se mide el par de torsión en una copa cilíndrica que contiene el gel de almidón y que gira a velocidad constante, mientras se somete la muestra a un perfil de temperatura, con un gradiente determinado. Los datos se expresan en unidades de viscosidad Brabender.

Textura Generalidades. Vocabulario
Textura y Reología por Dra. Mª Jesús Hernández Lucas©

Es importante conocer el comportamiento físico de las sustancias, por la influencia que pueda tener en su procesado, pero..., al final lo que nos interesa es lo que percibe el consumidor, ¿verdad? Al fin y al cabo es él el que compra, si no, se nos acabó el negocio. Interesa, por tanto, conocer la textura de los alimentos, la sensación humana que se tiene al masticar y tragar. Ambas acciones están relacionadas con deformaciones y flujo, por lo tanto, con el comportamiento reológico de la sustancia. Sin embargo, es difícil correlacionar estas sensaciones humanas con las propiedades mecánicas medidas. Para evaluar la textura se suele acudir a paneles sensoriales con catadores entrenados. Los métodos instrumentales son menos costosos y más rápidos, pero no son capaces de sustituir a los sensoriales. Al menos, aportan una información complementaria.

Saber qué es exactamente la textura de los alimentos no es fácil, ya que se refiere al resultado de la acción de estímulos de diferente naturaleza. La Norma Española de Análisis Sensorial sobre Vocabulario (UNE, 1994) la define como “conjunto de propiedades mecánicas, geométricas y de superficie de un producto, perceptibles por los mecano-receptores, los receptores táctiles y en ciertos casos los visuales y los auditivos”. También se podría decir que nos referimos al conjunto de propiedades reológicas y de estructura, de manera que se considera que las propiedades mecánicas se refieren a aquellas relacionadas con el flujo y la deformación, terreno de la reología, como ya habéis visto.

Con la definición anterior, y mirando la figura siguiente, os podéis hacer una idea de lo complicado de la cuestión y de lo complicadas que son las relaciones entre el mundo físico y el sensorial. Es difícil reproducir lo que ocurre en la masticación con instrumentos de medida reológicos. Los procesos mecánicos no cumplen las condiciones reológicas impuestas, y también influyen la saliva y los sentidos, cuyas percepciones no se pueden ligar con medidas como las que hemos comentado.

Además de la diferencia entre las mediciones y las sensaciones, tenemos otra barrera en la parte de la “comunicación”. Aquí aparece una cuestión importante de vocabulario, que lleva implícitas cuestiones subjetivas, culturales, contextuales e incluso confusiones arrastradas de malas traducciones. En los siguientes capítulos, se van a nombrar continuamente términos que hacen referencia a propiedades mecánicas, a veces con ambigüedad de términos. Por eso os copio a continuación una tabla resumen de las definiciones normalizadas (UNE, 1994) y adjetivos relacionados con ejemplos. Por lo menos tendremos un punto de referencia “legalizado”.

La textura de los alimentos líquidos y semisólidos se evalúa sensorialmente por apreciación de su comportamiento en el flujo, que se puede producir por fuerzas de distinto tipo: por gravedad (al verter el líquido), por impulso de un instrumento (cuchara, varilla agitadora), por acción de la lengua y los maxilares en la boca o al tragar. La medida instrumental se realiza con viscosímetros, que ya hemos visto. Sin embargo, la conexión entre la viscosidad sensorial y la medida no es fácil de establecer. En los fluidos no newtonianos, la mayoría de los alimentos, ¿a qué valor de la viscosidad nos referimos?, ¿medida a qué velocidad? Existen diferentes criterios para ello, y siempre se utilizan de manera comparativa.

Si nos referimos a alimentos más sólidos, que en principio no fluyen, interesa ver la respuesta del alimento cuando actúan sobre él fuerzas durante la masticación o en la manipulación previa a la ingestión. Hemos hablado de medidas de deformación, de comportamiento elástico lineal… En las medidas de textura, uno de los puntos más importantes es determinar cuándo y cómo se rompe el alimento, y tiene más interés caracterizar su debilidad que su resistencia a la rotura.

Antes de continuar quiero hacer referencia a algo que oiréis (¡leeréis, claro!) mucho en los temas siguientes: la fuerza del gel, o sea, la gel strength. Se hablará continuamente de que un gel es más fuerte o menos fuerte y entenderemos que se refiere a que es más “consistente”, o más “sólido”, o más “resistente” o algo así. La cuestión es que muchas veces, y en distintos sitios, veréis medidas de esa fuerza de gel, con unidades de g ó g/cm2. Se están refiriendo a una fuerza o a una fuerza por unidad de superficie, medida en una penetración o compresión cumpliendo una serie de condiciones, muchas veces no especificadas. Por supuesto tiene valor comparativo si suponemos que todos los datos que nos dan se han medido de la misma forma, ¿no?.

•Ver también:
I | II | III | IV | V | VI | VII | VIII | IX | X | XI | XII | XIII | XIV | XV | XVI | XVII | XVIII | XIX

Principales magnitudes y unidades Reología y Textura
por Dra. Mª Jesús Hernández Lucas



Desde el punto de vista reológico, el omportamiento más elemental corresponde, por una parte, al llamado comportamiento elástico y, por otra, al conocido comportamiento viscoso.

En el estudio de la elasticidad, podemos referirnos a distintas deformaciones: tracción, compresión, flexión o cizalla. En el del flujo, a la cizalla o al flujo extensional, de manera que se definen dos tipos de viscosidades: la viscosidad de cizalla y la viscosidad extensional. Aquí nos centraremos únicamente en la cizalla, tanto desde el punto de vista elástico como viscoso.

Consideremos un sólido cúbico, un paralelepípedo de goma, por ejemplo, de manera que una de sus caras esté fija en una base. Apliquemos ahora una fuerza tangencial en la cara paralela, de manera que se produzca una deformación, que llamaremos cizalladura o cizalla ("shear").

Imaginad que colocáis la mano sobre este cubo de goma y, sin presionar, intentáis arrastrarlo hacia la punta de vuestros dedos. Como este bloque está pegado a la mesa, la parte superior se desplazará (x), de manera que el bloque quedará inclinado, tal y como muestra la figura inicial.

¿Esta inclinación será la misma si la fuerza aumenta? Parece obvio que la inclinación crecerá con la fuerza y aumentará x. Sin embargo, cabe plantearse ahora las siguientes cuestiones: si no variamos la fuerza, ¿la inclinación será la misma para un bloque más alto (y'>y)? ¿Se desplazará la misma x? Esta misma pregunta nos hace pensar que la deformación producida tendrá que medirse teniendo en cuenta ambas cantidades, x e y. Esto se hace considerando la magnitud llamada deformación relativa ("strain") = γ

γ= x/y

Para deformaciones muy pequeñas, coincide con el ángulo q, que es un buen indicador de la inclinación a la que nos referíamos anteriormente:

θ= tg θ = x/y

Esta deformación relativa es adimensional, ya que es el cociente de dos longitudes.

Volviendo ahora a la fuerza, ¿producirá ésta la misma inclinación independientemente de la superficie sobre la que se aplica? La intuición dice que para inclinar un bloque de goma mayor (mayor S) la mano deberá hacer más fuerza.

Por tanto, lo que interesa realmente es la fuerza que se hace por unidad de superficie. Esta magnitud es un esfuerzo o una tensión ("stress") = σ

σ= F/S

Imagino que esto os recuerda a la presión. Son de la misma familia, por eso tienen los mismos "apellidos". Las unidades en ambos casos son N/m2, también llamados Pascales (Pa) en el Sistema Internacional de Unidades. La idea es la misma: una fuerza repartida en una superficie. Pero la diferencia es importante: en la presión, la fuerza es perpendicular a la superficie, mientras que en la cizalla, es tangencial.

Cualquier fuerza por unidad de superficie recibe el nombre de esfuerzo. En el caso de la cizalla, se habla en concreto de esfuerzo de cizalla ("shear stress"). Pues bien, en un sólido elástico ideal se cumple la ley de Hooke:

σ= G.γ

continúa...