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New Type of Hydrogen Bond Discovered David Bradley

New type of hydrogen bond discovered
© American Chemical Society

An entirely new class of hydrogen bond that forms between a boron–hydrogen group and the aromatic, π-electron system of a benzene ring has been discovered. The non-classical B–H…π bond can be seen in the gas phase locking together diborane and benzene with a strength comparable to the hydrogen bonds that hold water dimers together.

Dieter Cremer and Wenli Zou of the computational and theoretical chemistry group at Southern Methodist University, Dallas in the US, worked with coordination chemists from Nanjing University in China to investigate the theory of non-classical hydrogen bonds that might form between a B–H group and organic structures and to demonstrate one such system experimentally.

Non-covalent bonds between aromatic rings and a hydrogen joined to either a carbon, nitrogen or oxygen atom, are common and critical in molecular biology. These relatively weak electrostatic bonds are the currency of countless biomolecular interactions between proteins, nucleic acids and the milieu of molecules on which life relies. Theoreticians and experimentalists have looked closely at many of these bonds and modelled the likes of benzene–haloalkane, benzene–ammonia and benzene–water complexes. Such bonds in, for example, carborane systems have hinted at a new approach to drug design in which a B–H group interacts with a proton donor in a target biomolecule. However, an interaction between a B–H and an aromatic ring had not been observed until now.

The team points out that given the usual trend with such systems one might expect boron's electropositive character to make any interaction between a B–H compound and an aromatic ring repulsive rather than attractive. Of course, the bonding in diborane is itself rather unusual with its two-electron, but three-centre motif. The team suspected that the B–H group that might otherwise be repelled by a benzene ring would, in the case of diborane, be stabilised because the bonding hydrogen atom would have a residual positive charge.

The team's quantum chemical calculations suggest that just such a bond should exist and that the interaction would be electrostatic. They generated the non-classical bond between diborane and an aryl group in a phosphine derivative of iridium-dimercapto-carborane complex. X-ray diffraction revealed the distance between the hydrogen atom and the π ring system to be between 2.40 and 2.76Å.

Cremer tells Chemistry World that the iridium complexes seem to form oligomers, so the next step in their work will be to look for the possibility of making compartments. ‘We are also looking at the possibilities for switching the B–H H-bond on and off,’ he says.

‘Chemists are still fascinated by hydrogen bonding interactions almost 100 years after Latimer and Rodebush first proposed the now classic concept,’ says Scott Cockroft of the University of Edinburgh, UK, who has investigated the strength of non-covalent interactions. ‘This work by Yan, Cremer and co-workers adds another example to the growing menagerie of non-classical hydrogen bonds that involve atypical H-bond donors and acceptors.'


References
X Zhang et al, J. Am. Chem. Soc., 2016, DOI: 10.1021/jacs.6b01249

Elasticidad Precio de la Demanda VideoTutoriales

La elasticidad precio de la demanda (EPD, PED, Ep o Ed) es una medida utilizada en economía para mostrar el grado de respuesta, o elasticidad, de la cantidad demandada de un bien o servicio a los cambios en el precio de dicho bien o servicio. Otorga el cambio porcentual de la cantidad demandada en relación a un cambio porcentual en el precio, considerando que el resto de determinantes de la demanda, como la renta, permanecen constantes (ceteris paribus). Fue concebida por el economista inglés Alfred Marshall.

Las elasticidades del precio son casi siempre negativas, aunque los analistas tienden a ignorar el signo, pese a que ello pueda conducir a ambigüedades. Solamente los bienes que no se ajustan a la ley de demanda, como los de Veblen o Giffen, tienen una EPD positiva. En general, la demanda de un bien se considera inelástica (o relativamente inelástica) cuando la EPD es menor que uno (en su valor absoluto); esto sucede cuando los cambios en el precio tienen un efecto relativamente pequeño en la cantidad demandada del bien. La demanda de un bien se considera elástica (o relativamente elástica) cuando su EPD es mayor que uno (nuevamente, en su valor absoluto); es decir, cuando los cambios en el precio tienen un efecto relativamente grande en la cantidad del bien demandada.

Los ingresos se maximizan cuando el precio se fija de forma que la EPD sea igual a uno. La EPD de un bien puede también utilizarse para predecir la incidencia (o "carga") de un impuesto en un bien. Se utilizan varios métodos de estudio para determinar la elasticidad de un precio, incluyendo pruebas de mercado, análisis de ventas históricas y análisis conjuntos.

Elasticidad precio de la demanda

La elasticidad precio de la demanda (EPD, PED, Ep o Ed) es una medida utilizada en economía para mostrar el grado de respuesta, o elasticidad, de la cantidad demandada de un bien o servicio a los cambios en el precio de dicho bien o servicio. Otorga el cambio porcentual de la cantidad demandada en relación a un cambio porcentual en el precio, considerando que el resto de determinantes de la demanda, como la renta, permanecen constantes (ceteris paribus). Fue concebida por el economista inglés Alfred Marshall.

Las elasticidades del precio son casi siempre negativas, aunque los analistas tienden a ignorar el signo, pese a que ello pueda conducir a ambigüedades. Solamente los bienes que no se ajustan a la ley de demanda, como los de Veblen o Giffen, tienen una EPD positiva. En general, la demanda de un bien se considera inelástica (o relativamente inelástica) cuando la EPD es menor que uno (en su valor absoluto); esto sucede cuando los cambios en el precio tienen un efecto relativamente pequeño en la cantidad demandada del bien. La demanda de un bien se considera elástica (o relativamente elástica) cuando su EPD es mayor que uno (nuevamente, en su valor absoluto); es decir, cuando los cambios en el precio tienen un efecto relativamente grande en la cantidad del bien demandada.

Los ingresos se maximizan cuando el precio se fija de forma que la EPD sea igual a uno. La EPD de un bien puede también utilizarse para predecir la incidencia (o "carga") de un impuesto en un bien. Se utilizan varios métodos de estudio para determinar la elasticidad de un precio, incluyendo pruebas de mercado, análisis de ventas históricas y análisis conjuntos.

Fuente: Gabriel Leandro

Google lanza Hands Free Sistema de Pagos mediante Móviles


Hands Free o Manos Libres, es una nueva aplicación de Google que permite hacer pagos en las tiendas, sin llegar nunca a usar el teléfono o billetera. Actualmente está corriendo una prueba piloto anónima en un pequeño número de tiendas de Silicon Valley.

Google anuncia el cierre de la aplicación

Desde el lanzamiento del piloto manos libres en marzo pasado, hemos aprendido mucho de nuestros primeros usuarios.

Sobre la base de todos los comentarios positivos, ahora estamos trabajando para llevar lo mejor de la tecnología Hands Free a más gente y tiendas. Para concentrar nuestros esfuerzos en eso, cerramos la aplicación Hands Free el 8 de febrero.

Si bien no podemos compartir más detalles sobre lo que sigue por el momento, te recomendamos que disfrutes de un pago rápido y fácil con Android Pay.

¿DNA o ADN, RNA o ARN? ¿Y ya que estamos por qué no cambiamos la tabla periódica?
Beatriz S. Méndez

torre de Babel y la IUPAC

AutoraBeatriz S. Méndez
Departamento de Química Biológica. Facultad de Ciencias Exactas y Naturales. Universidad de Buenos Aires. IQUIBICEN.CONICET. Buenos Aires. Argentina
bea@qb.fcen.uba.ar

La Unión Internacional de Química Pura y Aplicada (IUPAC), de acuerdo a la sigla en inglés, es una organización internacional no gubernamental dedicada a promover las ciencias químicas a nivel mundial y a contribuir a su aplicación en beneficio de la humanidad. Químicos provenientes de la academia y de la industria crearon IUPAC en 1919. En la actualidad incluye miembros de 78 países de Argelia a Venezuela pasando entre otros por Francia, Nepal, Bielorrusia y Holanda para dar algunos ejemplos. Por supuesto incluida Argentina. Desde su creación la IUPAC ha trabajado para favorecer la comunicación a nivel mundial tanto en las ciencias químicas como en sus aplicaciones. Es por eso que está reconocida como la autoridad en nomenclatura química.

Aunque en los tiempos que corren esto parece ser olvidado, los ácidos nucleicos son sustancias químicas. La IUPAC ha establecido, luego de estudio entre todos sus miembros, abreviaturas y símbolos para dichos compuestos y también para los polinucleótidos y sus componentes.

Veamos algunos ejemplos. Se recomienda que los 5´mono, di y trifosfatos de ribonucleósidos se escriban como AMP, ADP y ATP en la serie de las adenosinas. La uridin-difosfato glucosa, tan cara al corazón de los argentinos [1], tiene por sigla UDPG y si vamos a casos más complicados el fosfato de nicotinamida adenin dinucleótido recibe en sus formas oxidada y reducida las abreviaturas de NADP+ y NADPH [2].

Dice la IUPAC que los dos tipos principales de ácidos nucleicos deben designarse por las abreviaturas DNA y RNA. Sin embargo las mismas no son respetadas por la prensa general y la de divulgación. Está bien que así sea, ya que el lector no especialista no entiende la razón, pongamos por ejemplo, por la cual el ácido desoxirribonucleico debe abreviarse DNA y no ADN. Pero no es ése el caso de la prensa científica, que debido a los acuerdos alcanzados debería seguir las reglas de la IUPAC. La nomenclatura de la prensa general (que no respeta las normas IUPAC) se ha volcado en informes, proyectos, tesis y demás escritos producidos por científicos, o sea que es la prensa general la que pone las reglas, aunque se supone que sin la menor intención de su parte.

Ahora, no todas las sustancias químicas tienen la misma suerte, por ejemplo, tomando el caso del ATP ¿qué científico escribe TPA en sus proyectos presentados a organismos financiadores? UDPG transformado en DPUG sería traición de lesa patria… y ¿quién se atreve a escribir la versión “castellanizada” del NADPH?

Pero hay otro problema: el gen, último límite, ¿se traspasará? Tomemos un organismo emblemático como Escherichia coli. Para cada uno de sus genes existe un símbolo aceptado por convenciones de nomenclatura y usados en las revistas especializadas [3]. Tenemos entonces una simbología que nos permite entendernos. Vayamos a algunos ejemplos del gen y su producto:

dnaB, Polimerasa III, enzima que replica el DNA; dnaK chaperona; rna, RNasaA; rpoA, subunidad α de la RNA polimerasa. Y si por ejemplo quisiéramos nombrar al gen que codifica a la enzima, que siguiendo tendencia actual, es llamada “ADNPol III ”, ¿cuáles serían el nombre y el símbolo a utilizar en este caso?

Un observador agudo podría darse cuenta de que los problemas tienen un origen más lejano y que para que nos entendamos en la actualidad no deberíamos usar nomenclatura derivada del latín, ese idioma de un imperio pasado. ¿Por qué La P que significa fósforo suplanta a la F que correspondería actualmente? En este contexto, no sorprendería que en un futuro cercano Na que simboliza al sodio se remplace por S o por So, y que al azufre se le cambie su símbolo S por una A.

La ciencia trata de ser universal para que todos nos entendamos en nuestros escritos, conferencias, ponencias. Para lograrlo trabajan sociedades a las que pertenecemos.

El Babel bíblico no debería tener lugar en el quehacer científico [4].

Referencias:
1. Cardini CE, Paladini AC, Caputto R, Leloir LF (1950). Uridine Diphosphate Glucose: the Coenzyme of the Galactose–Glucose Phosphate Isomerization Nature 165: 191-192
2. Biochemical Nomenclature and Related Documents (1992) Portland Press, 2nd edition
3. Berlyn MKB (1998) Linkage map of Escherichia coli K12, Edition 10: the traditional map Microbiology and Molecular Biology Reviews 62: 814-984
4. Genesis 11: 1-9 La Biblia

La autora es directora de Química Viva, profesora consulta e investigadora de CONICET

Fuente:
ISSN 1666-7948
www.quimicaviva.qb.fcen.uba.ar
Revista QuímicaViva
Número 3, año 14, Diciembre 2015
quimicaviva@qb.fcen.uba.ar

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Fuente: Eroski Consumer