Bienvenidos en chino
Mobbing-acoso laboral-IRG

Plastic Solar Cells Dr. Alan Heeger
Nobel Laureate and Professor of Physics at the University of California, Santa Barbara

Click on image

Dr. Alan Heeger, gives a lecture entitled "Plastic Solar Cells: Self-Assembly of Bulk Heterojunction Nano-materials by Spontaneous Phase Separation" on February 18, 2011 at Georgia Tech's Center for Organic Photonics and Electronics.


Fuente: Gtcope

Geekye Capítulo 18
CN23TV

Cargando ...
Clic sobre una imagen para reproducir

Programa emitido el 22 de septiembre de 2012
  • Ariel Garbarz, Director de Proyecto y Relevamiento de Argentina Conectada, nos cuenta sobre las potencialidades de Arsat y las necesidades de las redes de telefonía celular
  • Lisandro Bass, especialista en música y tecnología, nos muestra la placa de sonido Icon U Track para grabar en cualquier momento y lugar
  • Sebas Di Nardo, en exclusiva, Lanzamiento FIFA 13 en Geekye
Fuente: CN23TV

Planta de Concentracion por Evaporación de Vinaza Profesor Consulto Jorge Gustavo H. Perera

Planta de vinaza

La planta cuenta con:
2 evaporadores de circulación forzada {W01, W02}
3 evaporadores de película descendente {W03, W04, W05}
1 condensador de superficie {W06}
2 separadores de circulación forzada {F01, F02}
3 separadores centrífugos {F03, F04, F05}
1 enfriador instantáneo o flash cooler {A01}
1 sistema de sello hidráulico para las bombas
3 recipientes para condensados {B01, B02, B03}
1 bomba de vacío {P01}
12 bombas centrífugas para vinaza {P02, P03, P04, P05, P06, P07, P07, P08, P09, P10, P11, P12, P13}
3 bombas centrífugas para condensados {P14, P15, P16}
8 conversores de frecuencia para electromotores de bombas.

Planta de Tratamiento de Aguas Residuales Procedimiento Operativo

Clic en la imagen

Fuente: Scg12

Liofilización de Alimentos - Parte I Tecnologías para la Industria Alimentaria
Técnica Magalí Parzanese

La conservación de alimentos implica la aplicación de métodos que además de prolongar la vida útil de los productos, preservan sus cualidades organolépticas.

Para esto se desarrollan diferentes técnicas y otras ya existentes continúan evolucionando a fin de aumentar el rendimiento, bajar costos, lograr mejoras en determinados parámetros de calidad de los alimentos (textura, sabor, color), entre otras cosas. Tal es el caso de la liofilización, que se basa en el desecado de determinados materiales por medio de la sublimación del agua contenida en éstos.

Se realiza congelando el producto y se remueve el hielo aplicando calor en condiciones de vacío, de esta forma el hielo sublima evitando el paso por la fase líquida. Dicha técnica constituye un efectivo sistema de preservación de elementos biológicos como células, enzimas, vacunas, virus, levaduras, sueros, algas, frutas, vegetales y alimentos en general. Todos estos materiales contienen sustancias volátiles o termosensibles que no se ven afectadas por este proceso, ya que se trabaja a temperaturas y presiones reducidas. Lo más importante del método es que no altera la estructura fisicoquímica del producto y admite su conservación sin cadena de frío, ya que su bajo porcentaje de humedad permite obtener un producto con elevada estabilidad microbiológica. Asimismo, el hecho de no requerir refrigeración facilita su distribución y almacenamiento. El proceso de liofilización tiene sus orígenes en el Imperio Inca, en el altiplano andino a 4000 metros sobre el nivel del mar. Allí los pobladores realizaban y continúan realizando un producto denominado Chuño, resultado de la deshidratación de la papa. La técnica consiste en dejar las papas cosechadas sobre el suelo, de manera que durante la noche se congelen como consecuencia de las muy bajas temperaturas, y durante el día el sol y el viento seco produzcan el cambio de estado del agua (desde el sólido al vapor sin mediar la fase líquida). Con el paso de los años se desarrolló industrialmente esta técnica de conservación que integra dos métodos confiables: la congelación y la deshidratación.


El desarrollo comercial de este proceso se produjo durante la Segunda Guerra Mundial, donde se utilizó para conservar plasma sanguíneo y en la preparación de los primeros antibióticos de penicilina. Años después, alrededor de 1960, comenzó a utilizarse la misma tecnología sobre una gran variedad de productos, entre ellos los alimentos. Actualmente se aplica en industrias farmacéuticas, para preservar antibióticos, vacunas (por ejemplo la vacuna del sarampión), plasma, hemoderivados, vitaminas, extractos, leche materna. En la industria química, la técnica se emplea para el preparado de catalizadores, secado de materiales orgánicos, preservación de animales (taxidermia), conservación de documentos y libros antiguos, entre otros. Con relación a la industria de los alimentos, se comenzó a utilizar en la fabricación de productos especiales para montañistas, astronautas, bases militares y otros similares. Desde hace un tiempo se comercializan liofilizados tanto como ingredientes industriales como para el consumidor en general, ampliándose así el mercado de estos productos de alto valor agregado.


Por medio de la liofilización se puede extraer más del 95% del agua contenida en un alimento, lo que se traduce en un gran beneficio con relación al costo del transporte, ya que permite cargar mayor cantidad de mercadería sin necesidad de cadena de frío (se logra un producto más estable microbiológicamente). Al finalizar el proceso de liofilización, el alimento se convierte en una estructura rígida que conserva la forma y el volumen pero con peso reducido, preservando sus características nutritivas y organolépticas. Al rehidratarlo se recuperaran la textura, el aroma y el sabor original.


Los alimentos pueden ser liofilizados en diferentes formatos: cubos, deshilachado, tiras, picado, granulado o polvo, y luego pueden ser utilizados como ingredientes industriales en la fabricación de snacks, sopas instantáneas, salsas, caldos en polvo, caldos en cubos, cup noodles, puré instantáneo, mezclas para risotto, condimentos para "Lamen", entre otros.

Fuente:
alimentos argentinos